UN ASESINATO EN LA VALLDIGNA (VALENCIA, 1492)

  1. El lugar

Los actores de los hechos vivieron en el señorío valenciano de la Valldigna. Este valle, al que los documentos del siglo XIII llaman Alfàndech (es decir «el barranco», del árabe al-jandaq), se halla a una cincuentena de kilómetros al sur de la ciudad de Valencia y forma parte de la comarca de la Safor, de cuya capital (Gandía) dista quince km aproximadamente.

Su nombre árabe fue substituido por el de Santa María de la Valldigna, más acorde con la fe religiosa de sus nuevos señores —o simplemente, la Valldigna— a partir de 1297, fecha en la que el rey Jaime II hizo donación del valle a la orden del Cister  y se comenzaron las obras de construcción de un monasterio en lugar elevado, alejado del mar y protegido por la montaña.

En cuanto al castillo, símbolo de la autoridad señorial, el valle tenía uno de nombre Alcalá de Marinyén, ya bastante deteriorado a finales del siglo XV. Situado sobre el barranco de Ombría (Tavernes), ha pasado a llamarse en nuestros días de «la reina mora». Para castigar y penar a los delincuentes, tenía el señorío horca y una cárcel que hasta mediados del siglo XV estuvo en las dependencias del monasterio.

El abad de los monjes Bernardos (Cister) era la máxima autoridad de este pequeño valle; pero lo era de nombre, ya que en esa época no gobernaba directamente el monasterio, como había sido costumbre hasta 1460 cuando, de perpetuo, el abadengo(1) se transformó en comendatario(2). En ausencia del abad y a modo de procurador general, la administración efectiva del señorío, que disfrutaba entonces de la jurisdicción civil y criminal, con mero y mixto imperio, era ejercida sobre sus vasallos (en su mayor parte de religión islámica) por el prior del convento.

Esta población musulmana se hallaba organizada en 1492 en seis aljamas o comunidades, Simat (al-Simát), la Xara (al-Sa’rá’),  Alfiílell (al-Fullál),  Benifairó (Baní Jayrün),  L´Ombria,  la Taverna (al-Yibál al-Kubrá). De todas ellas sólo subsisten en la actualidad los municipios de Simat, Benifairó y Tavernes.

En el lugar de El Ràfol, que tenía una pequeña iglesia y un trapiche(3) del que cuidaba una reducida comunidad cristiana con residencia permanente, sólo se establecían los musulmanes en el tiempo de la zafra del azúcar. En tierras del actual término municipal de Benifairó  de la Valldigna se encontraba la antigua población de Alfulell, que se localiza en una partida del mismo nombre  y en el actual de Simat de la Valldigna, junto al barranco de la Fontarda, se hallaba la alquería de la Xara, de la que aún se conserva su antigua mezquita (hoy ermita de Santa Ana). En cuanto a la alquería de I’Ombría, cuya existencia se perpetua en el nombre de una partida rural, estaba situada al otro lado del río y enfrente de la actual ciudad de Tavernes, a la que los musulmanes arabizados del señorío llamaban entonces al-yibal al-kubrà  que era el municipio más poblado del valle. Los denunciantes, el acusado y la víctima vivían en esta última villa.

  1. Los personajes

De una parte están el señor del lugar, la autoridad cristiana competente y el magistrado; de otra, el escribano y el cadí; por último, los auténticos protagonistas del proceso, es decir, la víctima, los denunciantes, el homicida, las personas que solicitan la comparecencia de determinados testimonios, los que deponen declaración y los testigos de los interrogatorios. En total, una veintena de personas, entre las cuales sólo hay una mujer: la viuda de la víctima.

  • 1. Autoridades cristianas competentes.

La reseña sobre los personajes cristianos involucrados en el proceso será muy breve. Cuando se produjeron los hechos denunciados ante la justicia, era abad comendatario don César de Borja, arzobispo de Valencia, cardenal y sobrino del duque de Gandía, don Rodrigo de Borja (más conocido como Alejandro VI), a quien sucedió en el abadengo de la Valldigna en el año 1491 al renunciar éste a dicho cargo cuando alcanzó la tiara pontificia. Al frente del priorato se hallaba el padre fray Pere Baldó, hombre experimentado que hasta la fecha de su muerte, acaecida en 1500, aún continuaba en un cargo que venía ejerciendo desde 1460; es decir, una responsabilidad que asumió durante cuarenta años exactos, a pesar de que el prior, por norma, se nombraba por un período de tres años. Sirvió, por tanto, a los dos abades Borja, haciéndose él mismo cargo del abadengo (entre 1499 y 1500) cuando don César renunció a sus encomiendas —inclusive el arzobispado y capelo cardenalicio— para casarse.

El oficio de justicia del valle estaba en manos de Cristófol d’Aragó. Nombrado por el abad, ya ejercía en 1481 y continuó hasta 1506, data en que actúa su sucesor, Joan Llorenz de Canyamar quien, a su vez, sería sustituido en 1513 por Joan Roís de Calcena. Después de abandonar su puesto en el valle, D’Aragó se dedicó en Valencia al arte de la notaría, conservándose algunos protocolos con sus actuaciones.

En uno de ellos figura una concordia de dos familias musulmanas de Simat de la Valldigna, realizada en su presencia en el año 1514.

Representando a los demandantes por el robo y homicidio de su pariente, causa del pleito que comentamos, actuó el procurador fiscal de la Valí dAlfàndech, que en esos momentos era Joan Gaseó. El hecho de recibir en la documentación cristiana el tratamiento de mossén confirma que poseía el título, necesario para su menester, de graduado en leyes y experto en derecho.

  • 2. Autoridades islámicas competentes

Hay que remontarse al año 1277 para encontrar los fundamentos legales que permitieron que el derecho islámico se siguiera aplicando después de la conquista cristiana en el territorio de la Valldigna. En esa fecha, el rey Pedro III de Aragón concede a los musulmanes del valle el privilegio de que possint eligere et or diñare de se ipsis Alcadi et Alaminum qui iudicaret inter ipsos secundum Çunam et libros eorum iuxta voluntatem et consilium eorundem. El citado privilegio les fue confirmado por Jaime II en 1298, es decir un año después de que la Corona hubiera cedido el señorío a los monjes del Cister.

Ese especial privilegio, concedido a la población islámica del valle y en términos similares a otras aljamas del nuevo reino, quedó regulado en 1329 por unas disposiciones reales sobre jurisdicciones. La norma, promulgada por el monarca Alfonso II de Aragón, quedó incorporada a la rúbrica VII de los Furs (4) y desarrollada y detallada en tres disposiciones reales referentes al cadí musulmán, según las cuales éste podía dictar sentencia y establecerse, con conocimiento del Baile General del reino, en términos de señorío con mero imperio; así mismo, podía tener un lugarteniente o sustituto en su cargo.

A partir de entonces y ante determinados delitos cometidos en tierras del reino de Valencia por individuos de religión musulmana, en particular aquellos que conllevan pena de azotes en el derecho islámico, las autoridades cristianas aplicaron la Cuna e Xara deis moros aconsejados por un cadí. Por todo ello solía haber un juez islámico tanto en las morerías reales (donde consta su existencia en Valencia, Játiva, Elche y Alcira) como en los lugares de señorío a los que el rey hubiera cedido el mero y mixto imperio, es decir, la jurisdicción civil y criminal.

Sucedía esto en territorios de las grandes casas nobiliarias que habían obtenido esas jurisdicciones por privilegio real, por ejemplo: Alcocer, Aspe, Cocentaina, Elda  Novelda, en la actual provincia de Alicante; Gandía, Benaguacil, Buñol, Paterna y Ribaroja, en la de Valencia. De igual modo pasaba en los señoríos eclesiásticos, como la Valldigna en donde, al igual que los había habido en los siglos XIII y XIV, en el año 1434 había un juez islámico de nombre Muhammad al-Rahlî o Mahomat Rahali.

Existen pruebas de que los señores, laicos o eclesiásticos, trataron de impedir que las normas antedichas pudieran aplicarse en sus tierras, como consta en un pleito surgido entre los vasallos y la comunidad del Cister en 1457. Intervinieron en el enfrentamiento, en representación de todos los musulmanes del valle, el cadí Mahomat Tastavell, vecino de Benifairó, junto con el alfaqui Abrafím, de I’Ombría. Se arbitró sentencia, dictándose varios capítulos entre los cuales hay mención expresa al tema que nos ocupa: por un lado, que «cuando hayan de contraer matrimonio moro y mora, lo harán de acuerdo a Cuna y Xara, y no conforme a los Furs»; y por otro, que «al surgir pleitos entre moro y mora, la señoría viene obligada a darles alcadí, quien intervendrá entre aquéllos».

Además del cadiazgo, durante el siglo XV está probada la existencia de otro oficial de las aljamas encargado de la escribanía, que es equiparado en el vocabulario de la época con un alfaqui. Quien desempeñaba ese oficio recibía un salario por las funciones que había de realizar: entre otras tareas, la redacción de documentos en lengua árabe.

  • 3. Protagonistas

La víctima, el acusado, las personas que presentan la denuncia, los que solicitan comparecencia de testigos, quienes deponen a petición de la parte demandante y varios testigos. En total, trece individuos.

Sobre Yùsuf b. Muhammad al-Faqîh, acusado del homicidio y robo, sólo puedo ofrecer los datos que aporta el proceso, en cuya versión valenciana se le nombra Juçef Cuyta o Çuyta. Era vecino de Tavernes, pero tras su crimen huyó de la villa, estando primero un tiempo en la villa de Oliva, que entonces era capital de un condado y señorío de la noble familia valenciana de los Centelles, y después, refugiado en Cocentaina, que también era capital del condado de su nombre.

No sé si su apodo es Çuita, Cuita o Cuíta. Ignoro qué pueda ser la primera palabra; la segunda significa «cochura» en castellano; la tercera es una forma dialectal valenciana con el significado de «cosecha». Aunque se trate de una mera conjetura, es posible que en su acepción primera el apodo tuviera su origen en el hecho de trabajar en la cochura del azúcar bien en el trapiche de El Ràfol o bien en una casa particular, propia o ajena.

  • 3.1. La familia Zignell

Según el libro del justicia cristiano, el nombre de la víctima era Azmetfill de Fuçey Zignell o Ahmad b. Husayn Guzayl, según el texto árabe. El apodo valenciano recogido por el escribano del valle aparece en otros textos adaptado al árabe como «Ziqnil»; todavía se documenta a fines del siglo XVI, tanto en una concordia de 1580 sobre tierras colindantes con herederos de Abráhím Ziqnil, que en la versión valenciana del texto árabe se dice de la viuda de Abraïm Signell, como en un texto de 1598 en el que aparece Lluís Ziqnil. No sabemos la edad que tendría la víctima, vecina de Tavernes, el día que murió de forma violenta en abril de 1492. Estaba casado con Naem, cuyo nombre no consta en el documento árabe. Ella, en compañía del procurador fiscal y de su hijo Mahomat, llamado por el escribano árabe Abu ‘Abd Alláh Muhammad b. Ahmad Guzayl, presentó la denuncia ante la justicia de la Valldigna.

El hijo del asesinado requiere en el proceso la deposición de testigos que inculpen al agresor. Lo mismo hace Yahyà b. Husayn Guzayl que, por su onomástico, seguramente era hermano de la víctima.

Otro miembro de la familia, muy probablemente primo del difunto, es ‘All b. Yüsuf Guzayl.  Podría tratarse de un Alifill de Yuçeff Zignell, de Tavernes, a quien en 1496 se concede licencia para vender azúcar en la ciudad de Valencia.

Juçef Zignell era miembro del consejo de la aljama de Tavernes, mientras que en la sentencia arbitral de 1457, en la que intervino el cadí Mahomat Tastavell (citado en 2), formaban parte del consejo de ese mismo lugar Yuçef Fuçey y Mahomat Zichnell, hermanos sin ninguna duda. Era este Mahomat un negociante y trajinero, del que constan licencias concedidas para viajar con una muía a Orihuela y Elda a vender lienzos y otras mercancías.

Fuçey Zignell y sus hijos Yuçef Abdulazis, Mahomat y Çahat, con sus esposas e hijos, realizan operaciones comerciales en la ciudad de Valencia en 1491, además la familia movía grandes sumas de dinero y estaba en relación con mercaderes cristianos alemanes, valencianos e italianos. En agosto de 1492 el Baile General les concede salvoconducto por todas sus deudas.

En 1493 el Baile General apremió a Fuçey a pagar cierta cantidad adeudada a sus primos de Tavernes, bajo amenaza de vender sus propiedades en Valldigna; una amenaza que cumplió en 1494 y por la cual se conocen los derechos que debía pagar al monasterio como enfiteuta (5).

Parece evidente la relación de la víctima, Ahmad b. Husayn Guzayl, con esa familia de comerciantes, pues sabemos por la acusación que el asesinado “havia près de un oncle seu deu o dotze Iliures reals de Valencia”, cantidad importante en la época. Así parece probarlo también la noticia de que en 1494 Umaymat y su hermano Yaye Zignell, ambos vecinos de Tavernes, pagan 100 libras para cubrir una deuda de su primo Fuçey a un mesonero de la capital. Si esto no fuera bastante, sabemos que ese Fucey Zignell, casado con Aixa y vecino de Tavernes, tenía seis hijos: Azmet, Yuçef, Çaat, Abolazís, Mahomat y Fátima.

  • 3.2. Testigos

El hijo de la víctima, Muhammad b. Ahmad Guzayl, solicitó la comparecencia de dos testigos sobre el crimen cometido por el acusado.

Sa’d b. ‘All al-Margalit , que aparece en el documento árabe como Çahatfill de Allí Margarit. Debía ser familia de un Yayie Margalith, miembro del consejo de Tavernes en 1450, y de un tal ‘Alí b. Ahmad al-Margalitï, también de Tavernes, que en 1484 es condenado, junto con su suegro Muhammad b. Jattáb, a reponer la techumbre de la vivienda del ustâd Ibrahim al-Tarbànï a la que habían prendido fuego y, en 1492, por robar parte de las cebollas que había de entregar al arrendador.

A la declaración de ese Çahat asiste como testigo otro miembro de su familia: Sa’d al-Margalit Gayyát, nombre que coincide con Çaat Margalit, del consejo de Tavernes. Su apodo «Gaitero» puede aludir a una profesión familiar, pues, aunque parezca extraño, en algunas poblaciones existían músicos —llamados jotglars— que actuaban en cualquier boda musulmana que se hiciera en el reino, pagando quien les contrataba un canon a la señoría del lugar.

Ahmad al-Ba’dilyuh fue el segundo de los declarantes de quien el hijo de la víctima, Muhammad b. Ahmad Guzayl, solicitó su comparecencia como testigo. Sabemos que este Azmet Padillo era vecino de Murla, localidad alicantina equidistante de Oliva y Cocentaina, poblaciones donde se había guarecido el homicida.

La declaración testimonial más extensa y detallada es la de Muhamma b. ‘ Abd Alláh al-Sabbág, este es tintorero de profesión (él o sus antepasados), y en el proceso es llamado como Abdallà Alfaqui, vecino de Tavernes.

Firman como testigos de esta declaración el ya citado ‘Alí b. Yüsuf Guzayl y ‘Abd Alláh b. Yüsuf al-Sâtibï.

  1. Las actuaciones, deposiciones y pena impuesta

“El procès de l´honrat en Johan Gaseó, procurador fiscall de Val de Alfàndech e de la viuda Naem, muller de Juçef Ziqnell, mor del loch de la Taverna, contra Juçef Cuyta, moro del loch de la Taverna” se sustancia ante el Justicia General de la Valldigna, de acuerdo con las disposiciones de los fueros valencianos por los que se regía todos los súbditos del rey, fueran cristianos o musulmanes.

Por tratarse de un crimen penado con la muerte, en el presente caso y según esos mismos fueros, el Justicia no había de requerir la opinión de un cadí islámico, aunque hizo actuar a los escribanos árabes. Se ignoran las razones que motivaron tal actuación, pero se puedo sugerir que tal vez se debiera a que los testigos no quisieran hablar en romance y que el juez hiciera que su declaración en árabe se realizara ante los escribanos para que así se garantizara el conocimiento exacto de la deposición testimonial en el proceso.

La legislación vigente en el momento en que éste se inicia permitía al acusado apelar contra el auto ante el Baile General, que era la máxima autoridad del reino de Valencia en los asuntos relativos a súbditos musulmanes de señorío y realengo y, si no le satisfacía la respuesta, podía presentar apelación, en última instancia, ante la Real Audiencia.

En el proceso se contienen las informaciones practicadas para punir al culpable del robo con homicidio perpetrado contra Azmetfill de Fuçey Zignell, de Tavernes, acaecido en 1492. La acusación que consta en el auto es como sigue: “A cinch del mes de abril, sabent lo dit Fuçey Cuyta com lo dit Azmet Zignell havia près de un onde seu deu o dotze Iliures reals de Valencia, lo dit Yuçef pensa, fabrica com poria matar o greument naffrar o debilitar lo dit Azmet Zignell, perqué aquell millor lipogués penre efurtar los dits dinés. E-n lo mateix dia, lo dit Juçef ja molt vespre, lo crida e lo porta la via de la muntanya perqué allí millor lo pogués matar e levar dits dinés”.

De acuerdo con la ley penal islámica, el crimen cometido era el qat ‘ al-taríq que merece castigo de crucifixión, además del precio de la sangre para los familiares de la víctima. En el proceso consta probado que “lo dit Mafomat, per portar son dampnat proposit a lafi que desigava, no tement Déu ni la correcció de la senyoria, amb gran trayció, arranquà la spasa e li tira una gran stoquada, de la qual vench a gran effusió de sane; del quai colp lo dit Azmet Zignell caigué en terra e allí morí. E lifurtà los dinés que portava”.

“Après que hacfeta dita mort del dit Azmet Zignell, en aquella nit se ‘n anà efogi a la vila de Cozentaina, e allí esta hui en dia gitat efet gitar per causa de la dita mort, scrivint efent escriure una lletra al dit loch de la Taverna, dient en aquella que no tinguessen sospita de negú que ell haviafeta la dita mort”.

La actuación de los ‘udül se realiza dentro del plazo legal de un mes establecido por la tradición en el derecho islámico, ya que la primera deposición de testimonio se efectúa el 20 o 21 de mayo de 1492 (897 de la Hégira) y el segundo, el día 1 de junio de ese mismo año. El medio de derecho utilizado como prueba es la confesión realizada por el acusado a segundas personas, que se aporta a través de testimonio sin juramento, y mediante carta de autoinculpación, que no se conserva en el libro del Justicia. Los testigos comparecen personalmente ante el escribano y éste recoge las deposiciones y las autentica y legaliza. Practicadas las pruebas, el Justicia encontró culpable al acusado y le condenó a ser ahorcado, la máxima pena prevista por el derecho valenciano, es decir y según su propia expresión, a ser “penja tper lo coll a manera que muirá y la sua ánima totalment se separe del cors, si bien la aplicación de la pena se realizará en el momento en que esté en la cárcel (ora que será près o vendrá a mans dels oficiáis de la dita senyoria o de la majestat del senyor rei) pues el reo, como consta en el auto, se hallaba en paradero desconocido.

El Justicia también le inflige una pena monetaria, consistente en “dos milía sous, donados y pagados, la mitât a la senyoria y atra mitât a la part denunciant. Y ambas se acompañan de una tercera pena de destierro: “E no-res-menys bandejam aquell dit Yuçef Cuyta y per bandejat lo avem de tot lo present règne de Valencia. Como era práctica común en época medieval entre los creyentes de las tres religiones (cristiana, musulmana y judía), las leyes permitían la venganza de los parientes en la persona del condenado, sin haber de dar cuenta de ello ante la justicia; por eso la sentencia acaba diciendo que “concede facultat y licencia ais parents del dit Signell, moro difunt, de poder matar y dampnificar lo dit Yuçef Cuyta, moro, sens dany e perill algún de llurs persones e béns y perill encara de la Corty senyoria, segons per Furs y privilegis és promés.

Dictado el auto, se dio traslado de éste al Virrey con la petición de que se diera orden a los oficiales reales de encontrar al asesino, Juçef Cuyta, condenado a muerte y huido del señorío. El 15 de junio de 1492, se cursó la orden, advirtiendo en la misma que no se había de molestar a la familia de la víctima, Azmet Zichnel, autorizada a tomar su venganza. No hay noticia de que la sentencia se ejecutara en la persona de Juçef Cuyta o Cuyta, esto es Yüsuf b. Muhammad al-Faqïh, de Tavernes de la Valldigna.

Notas:

(1)Abadengo:

-adj. De la dignidad o de la jurisdicción del abad o relativo a ello. (RAE).

-Es una de las diferentes especies de señorío que antiguamente se conocieron en los pueblos de España. Se entendió porque concedida la gracia o merced que de algún pueblo hacía el Rey u otro señor a algún convento o monasterio. Empezaba aquél desde entonces a estar bajo su jurisdicción, reconociéndole por señor. Concediendo en su privilegio al abad y convento la facultad de que admitiesen en su barrio varios vecinos para su población y asimismo la jurisdicción y vasallaje con otras prerrogativas dignas de leerse. (Wikipedia).

(2)Comendatario:

-Clérigo secular con encomienda de beneficio regular. (RAE)

  • Clero secular: Es el que vive “en el siglo”, es decir, dentro del pueblo sometido a sus leyes humanas, y administra los sacramentos. (Wikipedia).
  • Beneficio regular: El que produce el monasterio.

(3)Trapiche: Molino utilizado para extraer el jugo de determinados frutos de la tierra, como la aceituna o la caña de azúcar. (Wikipedia).

(4)rúbrica VII de los Furs:  Regula asuntos “De Crims” y de “Quals juheu ne eretge ne saria hi no haje servu christià”, entre otras regulaciones. (Furs de Valencià).

(5)Enfiteuta: El que disfruta del predio y de sus frutos y paga un canon anual al propietario del dominio. (Enciclopedia Jurídica).

Imagen:

El cultivo de la tierra, en la obra de al-Äthär al-bäqiyah de al-Birünï. Ilustración tomada de la obra: Islamic sciencie: an ilustrated study, Seyyed Hossein Nasr; photographs by Roland Michaud. Ist. ed., World of Islamic Festival Publising, cop. 1976, ISBN 0-90535-02-X

Bibliografía:

http://al-qantara.revista, AQ, XXVI, 2005, Carmen Barceló. Universidad de Valencia.

-Nomenclátor geográfico-eclesiástico de los pueblos de la diócesis de Valencia, 1922. , Sanchis y Sivera, J. Valencia.

-Historia de Tavernes de Valldigna, Gascón Pelegrí, V, Valencia, 1981.

– Declaración de testigos en un proceso por asesinato y robo 897. Sa’bàn 4 = 1492. Junio 1. La Valldigna. ARV Clero. Conventos, legajo 783, caja 2042-43. Publica: Barceló, C. «Un assassinat en la Valldigna (1492)»,Ullal Revista d’Historia i Cultura 3 (1983) 103-6.

“Procès de L´honrat en Johan Gaseó, procurador fiscall de la Val de Alfàndech e de la viuda Naem, muller de Juçef Ziqnell, mora del loch de la Taverna, contra Juçef Cuyta, moro del loch de la Taverna. Çahat, fîl de Allí Margarit, dix que trobà en Olliva a Yuçef Cuyta; e dix que ell totsol avia mort a Zecnell”.

JavierMartínezS de Burjassot, Valencia, España, Europa, pertenece a la especie Homo Sapiens Sapiens y habita en un planeta al que llaman “Tierra”.

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